

Lo primero que se nos viene a la mente es un osito naranja y encantador que siempre está pegado a un tarro de miel. Su imagen fue popularizada, como tantas otras veces, por la Disney.
Pero fue muchos años antes cuando nació este pequeño oso. Fue Milne quien creó este personaje a partir de los muñecos de peluche de su hijo Christopher Robin, protagonista también en muchas de las aventuras de Winnnie. Así, junto a él, aparecieron Porquete, un cerdito miedoso e inquieto, Tigle, un tigre fanfarrón, Iíyoo, un burro gris siempre triste y pensativo... Como se ve, cada personaje tiene una personalidad muy definida y básica, no porque el autor no supiera crear caracteres más complejos, sino porque así el niño puede identificar claramente quien es quien y elegir claramente su personaje favorito
Ah, y tranquilizar a los adultos que disfruten leyendo historias para niños de menos de diez años. ¡ No pasa nada, es lo normal! No perdereis vuestra pretendida madurez y podreis leer tras ello al mismísimo James Joyce sin que hayais sufrido ninguna regresión cultural...
Tan solo los adolescentes que, logicamente no les interesará la historia de un oso de trapo, y aquellos adultos que no leen "tonterías", sino Libros-que-merece-la-pena-leer. (Una postura tan inteligente como la Trampa para cazar Pelifantes...).
.

Fragmento:
EN EL CUAL PORQUETE SE ENCUENTRA TOTALMENTE RODEADO POR LAS AGUAS
Llovía y llovía y llovía. Porquete pensó que nunca, en toda su vida- y mira que era viejo; como mínimo tenía ya tres o cuatro años-, nunca había visto tanta lluvia. Días y días y días.
- Si, por lo menos- se dijo, mirando por la ventana- hubiera estado en casa de Puh, o enc asa de Christopher Robin, o en casa de Conejo, cuando empezó a llover, habría tenido compañía todo este tiempo, en vez de estar aquí solo, sin nada que hacer más que mirar por la ventana a ver si escampa.- Y se imaginó cómo sería la conversación si ahora estuviera con Puh; por ejemplo, él diría: "¿Habías visto en tu vida semejante manera de llover, Puh?" y Puh le respondería:"¡Es horrible, Porquete!, y él le diría: "¿Cómo crees que lo estará pasando Christopher Robin?", y Puh le contestaría: "Lo que me preocupa es que el pobre Conejo debe estar totalmente inundado a estas horas". Hubiera sido estupendo poder hablar así y, la verdad, no veía la ventaja de que hubiera cosas emocionantes, como inundaciones, si uno no podia compartirlas con nadie.
HISTORIAS DE WINNIE DE PUH
Autor: A.A. Milne; con Ilustraciones de E.H. Shepard
Editorial: El Club Diógenes; Valdemar.